Los últimos datos del U.S. Bureau of Labor Statistics (BLS) muestran que en septiembre de 2025 se registraron apenas 119.000 nuevos puestos de trabajo en el sector no agrario, una cifra que demuestra que el mercado laboral estadounidense tiene poco cambio desde abril. La tasa de desempleo se ubicó en 4,4 %, sin variación significativa respecto al mes anterior.
Bureau of Labor Statistics
Mientras tanto, ciertos sectores —como salud, servicios de comida y asistencia social— siguen sumando empleos, pero otros como transporte, almacenamiento y empleo federal registraron pérdidas
Por otro lado, estudios recientes —como el de Vanguard— revelan que aunque el crecimiento de contratación es débil, los ingresos para los trabajadores con ingresos menores a US$ 55.000 al año han aumentado alrededor de un 4,7 % interanual, lo cual sugiere que el mercado laboral todavía ofrece oportunidades desde el punto de vista salarial para ciertos segmentos de menor renta.
Vanguard Corporate
Este fenómeno indica que aunque la creación de empleo se desacelera, la presión de los salarios puede mantenerse activa, especialmente entre los trabajadores que ya están empleados.
El cambio de tono es claro: se pasa de un entorno de “contrato pero no despida” (hire/no fire) a uno que algunos analistas denominan “no contrato, más despidos” (no hire/more fire).
Reuters
En lo que va del año 2025, las grandes empresas como Amazon, Intel, Microsoft y Accenture han anunciado recortes significativos —cerca de 950.000 despidos entre enero y septiembre— debido a presiones de costes, adopción de inteligencia artificial y exceso de plantilla acumulado. Esta combinación de creación limitada de empleo nuevo y aumento de despidos genera incertidumbre sobre la solidez del mercado laboral.
Para los inversores y analistas, este escenario tiene implicaciones importantes: el hecho de que la generación de empleo esté desacelerándose mientras los salarios continúan subiendo sugiere que la economía podría estar en una fase de transición. Esto afecta directamente la política de tasas de la Federal Reserve, que deberá decidir si reduce intereses ante el enfriamiento laboral o mantiene una posición firme ante la inflación. En resumen, el mercado laboral de EE.UU. ya no está impulsando el crecimiento como hace unos meses, por lo que la atención se traslada a su capacidad para mantener estabilidad y adaptarse al nuevo entorno económico.
El mercado laboral de Estados Unidos muestra señales claras de enfriamiento: la creación de empleo se mantiene débil, mientras aumentan los despidos en grandes compañías como Amazon, Intel y Microsoft. Aunque algunos sectores aún generan puestos de trabajo y los salarios de los trabajadores con ingresos bajos siguen subiendo, el ritmo general se desacelera. Esta combinación de menor contratación y más recortes genera incertidumbre y presiona a la Reserva Federal a decidir si baja las tasas para evitar una mayor desaceleración económica.